Capítulo 28 – Las conversaciones incómodas

1821 Palabras

Salimos del hospital cuando ya caía la tarde. Nathaniel insistió en que lo esperara hasta que terminara su turno para volver juntos a casa. Supongo que era su manera de no soltarme todavía. Durante todo el camino de vuelta, me tomó la mano como si necesitara asegurarse de que yo no iba a desvanecerme de pronto, y yo lo dejé, porque en realidad me gustaba que lo hiciera. Me recordaba a cuando recién empezábamos y él no tenía miedo de nada, ni siquiera de sentirse demasiado. —¿Vas a trabajar mañana? —preguntó de pronto, con la vista fija en la carretera. —Depende —dije, con media sonrisa—. Si me dejas. Lo miré de reojo, esperando que entendiera la broma. Pero él asintió, serio. —Quiero que descanses —dijo, apretando un poco más mi mano—. Últimamente siento que todo es demasiado para t

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR