La ‘’baranda’’
Esa noche los chicos se sentaron atrás de las camas en su habitación, para evitar ser vistos por "la rata" y se sentaron creando un círculo.
Daniel tenía un juego de barajas en sus manos, las extendió y con su dedo pulgar iba empujando un tres de copas mientras que con su mano libre simulaba jalarla en el aire.
—Te juro que no sé cómo le haces —Dijo Fernando anonadado —¡Es magia negra!
Blaze rodo los ojos divertido—Chequen esto —Murmuro levantándose y yendo hacia su maleta, segundos después saco una radio vieja impresionando a los otros tres.
El chico se sentó a un lado de Thomas y acomodo la radio en el medio del circulo y los cuatro comenzaron a escuchar una música que los relajaba y los transportaba a otro lugar que no sea el internado West.
La música se interrumpió de repente por un mensaje:
—Anunciamos la feria mundial de los inventos, descubran un mundo maravilloso lleno de innovaciones...
—Como me gustaría ir a la feria mundial de los inventos —Sonrió Fernando a la nada.
—A mi igual —Concordó el de orbes esmeraldas.
—Pues vamos, ¡Hay que escaparnos! —Sonrió Blaze.
—Suerte con eso —Se burlo Thomas, su pesimismo había regresado.
—Odio este lugar —Daniel apretó los puños enojado.
—¿Que hay con tu historia? —Pregunto el azabache esperanzado, dirigiéndose a Fernando —Con los del sector A.
—Fernando solo se la pasa hablando basura —Refuto el rubio —E inventando cosas, olvídalo. Nunca vamos a salir de aquí.
—Imbécil —Susurro Fernando con rabia levantándose para irse a dormir.
[...]
Otra mañana había llegado al internado West: para varones. Ese día en específico se realizaría la foto de la generación, una foto que se tomaba todos los años y era una especie de tradición, antes de eso Thomas había despertado mas temprano de lo normal para levantar a Blaze y darle un recorrido, el rubio a mala gana había sido mandado por la rata para hacerlo.
Ya había pasado una hora mas o menos del recorrido, Thomas ya le había enseñado casi todo, pero solo faltaba un lugar.
—Y este es el patio —Finalizo Thomas el recorrido para Blaze, le había enseñado cada parte del internado.
—¿Qué es eso? —Pregunto Blaze señalando una baranda hecha con concreto de un metro de altura dividiendo el patio.
—Esa es un lugar a donde no puedes ir ¿Ves esa línea roja? —Pregunto Thomas señalando una línea que se encontraba a 90 cm de la baranda —No puedes pasar del otro lado, te azotarían si lo hicieras. Sirve para separar a los del sector A y los del B.
—¿Quiénes son los del sector A? ¿Como nos dividen? —Curioseo el azabache.
—Los mayores de 14 años son enviados al grupo B y los menores de 13, al A —Explico el rubio.
—¿Y si vamos y buscamos al niño que...?
—¡No! ¿Que acaso no me escuchas? —Dijo Thomas irritado y un poco nervioso, si alguien los pillaba hablando de eso en voz alta recibirían un castigo sin duda. —Te azotarían apenas cruces esa línea roja. Créeme, yo lo aprendí a la mala.
Una campana comenzó a sonar para indicar que la foto grupal (Que cada año se realizaba) estaba a punto de comenzar. El chico rubio se volteo para caminar y Blaze pudo distinguir una cicatriz en su cuello.
—¿Qué hiciste para aprender que no debías cruzar esa línea? —Pregunto un poco asustado por la respuesta.
Thomas dejo de caminar, se había tensado.
—Solo... se me fue la pelota hacia el otro lado —Murmuro con tristeza y siguió caminando.