32. He olvidado ponerme preservativo. Dulce. James me estrecha con fuerza la mano y dejamos su casa al instante. Me detengo en medio de la calle. —¿Por qué tuvimos que irnos de esa manera de la casa de tus... padres? —Créeme que hice lo correcto para nuestra cordura mental —se ve indignado cuando los menciona—. Pero me ha gustado verte —sonríe—. Vamos, quiero que hablemos largo y tendido. —Espera... vine en un Uber y tengo que pagar el viaje —le señalo el coche de Steve. —Descuida bonita, me encargo yo —va hacia el coche de Steve y paga, toma mi bolsón blanco del asiento y vuelve. Veo como el Uber se aleja y James regresa con mi bolsón en la mano. —Listo —me dice y me da mi bolsón. —Gracias. Me abre la puerta del copiloto y subo. Él da toda la vuelta y sube. Enciende el motor y

