Mis hijastras 14

1481 Palabras

—Esto querías, ¿no? —dije—. Esto querías, pendejita puta. Tanto que te hacías la arisca, la distante. Solo querías la v***a de tu tío. Bueno, acá la vas a tener. Las manos se metieron más adentro, sintiendo sus carnosos muslos. Ni que decir tiene que no me preocupé por si alguna de sus hermanas aparecía. Y no es por confiar ciegamente en la palabra de Delora, de que ellas no solían aparecer tan temprano. Simplemente no pensé en ellas. Entonces, me encontré con su tanguita. Que ella usara una prenda como esa, tan opuesta a las ropas que elegía para mostrarse, me decía mucho. Dentro de esa chica lánguida y melancólica, se escondía un volcán a punto de estallar. —Ahora te voy a dar lo que tanto querías —dije. Tiré de la tanga, pero, de repente, caí en la cuenta de algo. —¿Por qué no decí

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR