Ser hombre no tiene absolutamente nada que ver con el sexo. Ser hombre no significa llevar colgado un aparato reproductor masculino entre las piernas, o tener relaciones sexuales con mujeres. Ser hombre va mucho más allá de tener la habilidad de producir el cromosoma "Y" que define el género de un bebé. Ser hombre es un estilo de vida. Una ideología que se demuestra con hechos, y jamás con palabras solamente. Ser hombre es irse contra su propia rabia para nunca abusar de su ventajosa fuerza sobre una mujer indefensa. Ser hombre es entender que Dios nos creo a su imágen, y semejanza teniendo también en cuenta la perfección de la mujer en su anatomía divina. Ser hombre es aceptar que todos somos iguales a pesar de las pequeñas diferencia que pudiéramos tener. Ser hombre es simplemente entend

