Finalmente pudimos pasar para ver a Barbara. El doctor Browm le había examinado correctamente dictaminando que su estado de salud era estable, y que le esperaba una larga recuperación bajo supervisión medica para cerciorarse de que todos los sistemas en su cuerpo estuvieran funcionando a la perfección. Al entrar a la habitación, y verla despierta, consciente, hablando con todas normalmente, aunque un poco pausado y forzando la voz, fue bastante gratificante para nosotras quiénes no podíamos contener la alegría de saberla fuera de peligro. Las risas iban acompañadas de felices lágrimas que producíamos al saber que todo estaría bien. — Bueno muchachas, tenemos que ponernos de acuerdo para saber quién se quedará con Barbara durante las noches para cuidarla, y resolver cualquier inconvenient

