Luego de aquel pequeño incidente dentro de ese ascensor, sentía que mi cuerpo necesitaba un poco de tranquilidad. Al abrirse las compuertas marcando que habíamos llegando al primer piso, Jorge Luis volteó a verme un segundo regalando una tímida mueca disfrazada de sonrisa que me hacía pensar que tal vez estaba arrepentido de lo que estuvo a punto de suceder. ¿En qué demonios estaba pensando? Se trataba de un hombre comprometido el que casi beso en ese ascensor. Estuve muy cerca de meterme en una relación, y hacer daño a una chica que simplemente no lo merecía. Sin quererlo, casi me convierto en ese tipo de mujeres que siempre he odiado. Ese tipo de cosas no podían volver a pasar de ninguna manera. Me lo dejé muy claro mientras continuaba el camino atravesando el pasillo. Había sido una for

