El teléfono celular de Rodrigo De Aza comenzaba a vibrar anunciando la llegada de mensaje vía w******p mientras este se hallaba sobre su mesa de noche. Él leía un libro tranquilamente al mismo tiempo que su dulce y tierna esposa dormía plácidamente. Se trataba de un archivo que habían enviado de manera anónima. Para ser más exactos, un vídeo se exhibía en la pantalla de su teléfono, listo para ser reproducido cuándo él lo decidiera. Rodrigo obviamente se extrañaba pues claramente eran muy pocas las personas que poseían su número telefónico. Que llegasen este tipo de mensajes resultaba algo que ciertamente inquietaba. No obstante decidió abrir el contenido para averiguar curiosamente de que se trataba el asunto. — ¿Las aventuras del chico pez? ¿Pero qué diablos es esto? — Rodrigo estaba s

