Ezra Luego de sus palabras la cena transcurrió con mucha más normalidad de la que hubiera esperado, por lo que pudo tener una conversación agradable con los padres de Gema, ellos lo trataron realmente bien hasta que terminaron de comer y supo que era momento de regresar a la casa que lo recibía para descansar. Los padres de su amiga los dejaron solos para que pudieran despedirse, por lo que caminó junto a Gema hasta la entrada de la casa. -Supongo que te acompañaré hasta la casa vecina -le dijo ella con una sonrisa -te lo mereces después de un comportamiento tan bueno. Gracias por los halagos, Michi. No sabía que pensabas esas cosas sobre mí. -No lo hago justo en este momento -se burló él y Gema sonrió -pero no sería tu amigo si no creyera esas cosas sobre ti. No estaría aquí fingiendo

