Miranda Unos meses después Había pasado el tiempo tan rápido; ya estaba en mis 20ª semanas de embarazo y mi bebé estaba enorme. Aquel día, en la heladería, todo cambió. Suena tonto, pero es verdad: Alan se convirtió en mi mejor amigo, mi confidente, y podría decir que mi defensor e incluso mi guardaespaldas. Esto último fue por voluntad propia al enterarse de lo que me estaba sucediendo. Había decidido hacer lo que Gema me había dicho. Fui a la comandancia y puse la denuncia por acoso. El comandante me dijo que no podían hacer nada por el momento, pues no había una persona real. Y de cierta forma lo entendí, pues ni siquiera yo sabía quién hacía todo esto. Pero él amablemente decidió investigar, pidió las cámaras de la empresa y también investigó dónde se compraban tantos ramos de flo

