Saludo con una sonrisa a Dom, después a Cris, que me lanza un beso a la distancia, uno que correspondo, y finalmente, me subo al ascensor charlando con un par de personas que me he conseguido más de una vez a esta hora de la mañana. - Ah, me llegó ayer la revisión que hiciste en los documentos en francés, espero me disculpes, hace una semana llegó una nueva traductora y creo que los nervios le ganaron, sus notas eran estupendas, pero… - le quito importancia con una sonrisa. No importa lo que pase hoy, nada podría arruinar mi humor, mucho menos algo tan indefenso como una mala traducción. Todos comenten errores. - No te preocupes por eso, lo mandé de vuelta para que ella revise sus errores y no vuelva a cometerlos. - Pero el jefe tenía que firmar eso hoy y… - pongo la mano en su hombro

