– Hoy ha sido un día agotador ¿no le parece? – digo solo porque no me gusta el silencio y necesito distraerme con algo ante de caer dormida y termine quemándome o cortándome. Arruinaría toda la comida. – Sí, pero al menos ya cerramos oficialmente el trato – asiento complacida volteando a verlo y encontrándolo metido de lleno en su laptop trabajando. Ya quisiera yo tener esa energía como para después de semejante día, seguir tecleando como loca ese aparato. – Al menos ya mañana es sábado – y aun cuando se supone que es mi día de descanso, deberé hacer mudanza desde temprano hacia mi nuevo hogar. Necesito dejar de pensar en eso o simplemente me volveré loca. Necesito dormir varias horas seguidas, mi cuerpo me lo exige y reprocha, pero aquí estoy, cocinándole al hombre que más he deseado d

