GIA ¡POR JUNO! Llevé las manos a mis sienes mientras analizaba todas y cada una de las imágenes de tan fulgoroso libro, maldije internamente, no debí aceptarlo era demasiado para una virgen mental como yo, los dibujos estaban hechos con tal precisión y color lo que demostraba que sin duda era un libro costoso por lo que me di a la tarea de leerlo. —¿Qué estas leyendo? —Rápidamente cerré el libro de golpe mientras subía mis pies descalzos al diván, los ojos claros de mi esposo se entrecerraron mientras se acercaba a mí con claras intenciones de revelar lo que estudiaba con tanta vehemencia. —Nada—Respondí mirándolo con nerviosismo. El inclino su mano para posteriormente cerrar su puño y solo dejar abiertos los primeros tres dedos, con una sonrisa torcida en su rostro movió su dedo índi

