NARRADOR La muerte era lo único seguro para un ser humano, era simplemente inminente y estando en la arena mas importante del mundo conocido solo había una variable: La manera de morir, los que corrían con una buena suerte morían al instante, con esas personas se podría decir que los dioses habían derramado sobre ellos misericordia, pero había otras personas que habían sido olvidadas y que morían de manera dolorosa: —¡Por dios! ¡Misericordia! —Gritaba un criminal mientras un enorme tigre le devoraba, solo podía sentir un inmenso dolor recorriéndole el cuerpo mientras que el animal destrozaba su pierna haciéndolo escuchar el sonido de los huesos quebrándose mientras aun estaba unidos a su mal trecho cuerpo, el se arrastraba, pero el inmenso animal lo sujetaba con fuerza y conforme la sang

