Jason Las primeras luces de la mañana inundan lentamente la habitación. He estado de pie ante el ventanal durante horas, mirando el horizonte...y mirándola a ella mientras su pecho sube y baja acompasadamente al ritmo de su respiración. Mi mente está embotada, saturada de recuerdos que me trae un lugar similar, en una situación parecida, en otro tiempo, en uno en el que estaba esperanzado en un futuro juntos. Miro las nubes arremolinarse haciéndose cómplices para no dejar pasar los esforzados rayos de sol. El día que decidí alejarme de la misión, permanecí el mismo tiempo como ahora, despidiéndome de su bello rostro, acariciando su frente, oliendo sus cabellos, admirando su piel luego de la primera noche de verdadero amor que había vivido en toda mi vida. Ninguna mujer jamás antes, duran

