212. UN SEÑOR DE SEÑORES

1999 Palabras

No entiendo qué mierda hago en el rincón más alejado de un lujoso café en vez de ocuparme de mis estudios y trabajo, pero qué más da, ya estoy aquí y no estoy dispuesto a perder la venida, o al menos eso quisiera decir de no ser porque la pelirroja llevaba media hora de retraso y cada minuto para mí cuenta, así que, aburrido de desperdiciar un minuto más en un encuentro que no se dará, preparé mi cigarrillo y lo encendí al salir del local disponiéndome a ir al auto, quizás pueda adelantar un par de cosas ya que estoy cerca al distrito bancario y… —Lo siento… —alguien sostuvo mi mano desde atrás deteniéndome hasta que sus ojos se cruzaron con los míos con su habitual misterio. —Había tráfico y al no encontrarte vine corriendo. —Dijiste tres en punto, pero no pareces puntual. —Lo soy, per

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR