Pasado Redhill, Inglaterra Descendí de la camioneta a paso firme, acomodé los puños de mi camisa e ingresé a la mansión donde cada sirviente hizo una reverencia al verme llegar, acto que se repitió cuando llegué al último nivel. Caminé directo a mi destino siendo la oficina de Carlx, en esta ya se encontraba él junto a Cleo y Carlo quien estaba mucho mejor, aunque esta noche vestía un atuendo oriental muy particular y elegante en tonos rojo con n***o que le quedaban excelente. Estreché la mano de Carlx recibiendo a su vez un abrazo de su parte que se sintió diferente. Cleo, increíblemente, me recibió con un beso en la mejilla y pese a todo el maquillaje se podía percibir sinceridad en su mirada, como si en verdad estuviera feliz de verme. Carlo se hincó ante mí extendiéndome su brazo, d

