Presente Finales de julio – Un año después de la visita. Aun cuando hace años todo quedó atrás para mí, en este verano me encontraba bastante inquieto y más con la llegada de mi cumpleaños, mismo que no quise celebrar con nadie sino que preferí volver a Nueva York para darle una rápida revisión a los avances de algunos pacientes, sin embargo, desde esta mañana que me levanté he tenido la extraña necesidad de volver a Baltimore y ver a Westley, sinceramente no volví a pensar en él desde aquella vez, pero algo me decía que tenía que ir. Cansado de la situación, empaqué mi maleta y compré un tiquete a Baltimore ese mismo día, solicitando al taxista en cuanto llegué que me llevase al psiquiátrico, la ansiedad la tenía disparada y mis voces, como era de esperarse, estaban igual que yo intent

