Al terminar de arreglarme decidí que los tirantes de mi tanga se vieran por los costados de mi abdomen desnudo, esto en combinación con el par de botones que decidí desabrochar, me hacían sentir lo puta que necesitaba sentirme ese día. Frente al espejo decidí tomarme un par de fotos una de frente y otra por atrás, al terminar mandé un correo electrónico - Papi como hoy no me verás, te mando mi atuendo para que me des tu visto bueno, como pediste no uso sostén y traigo una tanga pequeña, espero verme lo suficientemente buena para ti Seguro el correo no era necesario pero reafirmaba mi compromiso con el juego, pensaba que al despertar mi amigo, encontraría este mensaje y le gustaría la actitud que tenía esta hembra llena de curvas y deseos sexuales por él. Desde el primer hombre (y algun

