Leo. El resto del camino lo pasamos en silencio, sus mejillas esta encendidas y respira con dificultad, torturándose cada segundo que pasa conmigo, eso debería hacerme feliz, sin embargo, mientras mas empujo su paciencia al límite más siento que debería detenerme. -No vas a parar. No es una pregunta, ni una sugerencia, esta aceptando la dura realidad, sus ojos miran directamente a sus pies sin ninguna emoción en su voz. -No. -Entonces, ¿Qué se supone que haga? La pregunta me toma por sorpresa, ¿Qué se supone que haga? Sinceramente, no lo sé. -No sé que fue lo que piensas que hice, pero hasta que no me lo digas no podremos parar con esto y también sé que piensas que me hieres y que vas a joderme, pero no estas destruyéndome solo a mi Leo, sino todo lo que has construido hasta ah

