Pasaron los días y con eso llegó el fin de semana. Amanda estaba recogiendo todo lo necesario para su abuela, ya que en ese hospital ella como su única pariente tenía que proporcionar algo de ropa. Envió todo por correo y luego fue hacia la casa de Brian para reponer el día que faltó por culpa de este. No supo qué pasó, pero ya nadie la molestó con que era la favorita del jefe, ahora se comportan como si nada hubiese pasado. Con un suspiro entró a la habitación de este, encontrándola vacía, limpió todo normal, luego bajó al primer piso para seguir con sus labores. Tampoco había visto a sus demás jefes y nadie en esa casa sabía en donde estaban. De esa manera pasó el día; justo cuando se iba de allí, Hera llegó con su esposo y le dedicó una sonrisa amistosa. Llegó a la parada de autobuse

