Todavía estoy procesando lo que sucedió en el elevador cuando me encierro en la habitación. Estoy nerviosa, ansiosa pero sobre todo enojada y no se si conmigo misma o con Thomas. No podía dejar de preguntarme por qué había dicho aquello sobre Joshua, ni siquiera lo conoce y parece odiarlo. Mi cabeza está llena de preguntas, dudas y nada parece certero, no tengo ni una sola respuesta que pueda aclarar mis preguntas o aliviar mi ansiedad. Nada parece útil en este momento y camino de un lado a otro, hasta que me sobresalto cuando oigo unos golpes en la puerta. No hay ninguna mirilla en la puerta que me permitan ver de quién se trata, sin embargo, no lo pienso demasiado cuando abro la puerta y enseguida me siento aliviada pero al mismo tiempo un poco decepcionada cuando encuentro a Joshua del

