— Vaya — hablo aclarando mi garganta y parpadeo saliendo del trance o al menos hago el intento. Ahora que lo pienso, no me he preocupado en preguntar a qué se dedicaba pero sí recuerdo haber mencionado que soy profesora. Sin embargo, estoy sorprendida porque es una coincidencia que nuestro primer encuentro sea en el trabajo —. Hola, Joshua. Buenos días. Sonrío y extiendo mi mano aunque para mí sorpresa, Joshua se acerca para rodearme con sus brazos. Aquello me desestabiliza un poco, no estoy acostumbrada a que alguien que no conozco me abrace pero intento no darle mucha importancia ya que él se aleja al instante. El perfume que lleva puesto me deja embriagada al alejarse y se impregna no solo en mi nariz sino también en mi ropa, paso por alto el hecho de que tiene un agarre fuerte cuando

