— La noche pasada lo encontré en el suelo y olvidé por completo devolverlo a su dueña — me dijo Thomas hablando con seguridad y mirándome a los ojos —, lo lamento, profesora. Un poco abrumada y nerviosa ante aquella situación, termino reaccionando cuando Joshua me lo regresa. Asiento con la cabeza y por último, termino sonriéndole aún cuando mi corazón late a toda prisa a causa de los nervios. — Gracias. Había olvidado que lo llevaba conmigo — suelto una risa para intentar aligerar un poco el ambiente —, que distraída. Thomas esboza una sonrisa y luego se gira para volver a su asiento, voltea un poco para hablar con sus compañeros que están detrás de él y nuevamente intercambiamos miradas durante unos segundos, hasta que Joshua vuelve a hablar y tengo que disimular. Así que tengo mi vi

