THOMAS CLIFFORD Katherine pasa de mirar a mi abuela para observarme sin saber muy bien qué decir. Por supuesto que mi abuela no está al tanto de que no soy un mesero común y corriente como le he hecho creer a lo largo de los años, que lo sepa sólo provocaría problemas en nuestra relación y con mis hermanos. La verdad es que todo está demasiado bien en casa como para traer problemas, demasiado caos hubo durante mucho tiempo en nuestras vidas como para traer más dificultades que pudieran romper aquella paz que habita en casa y en nuestra familia. Mi abuela no es una persona fácil de engañar pese a que hay cosas que por la edad, comienza a olvidarse y pasar por alto. Es bastante lista, probablemente manipuladora para conseguir lo que quiere como mi padre y tal vez un poco entrometida. Me so

