Me pongo más nerviosa de lo normal porque una cosa es que estuviera en mi casa y otra muy diferente es que apareciera en casa de mis abuelos. De repente recuerdo cuando se apareció la casa de mis abuelos para pedirme que vayamos juntos al baile y parece que él también lo recuerda porque puedo ver el momento justo en que una sonrisa ilumina su rostro y agacha la cabeza. ― Mierda, voy a matarte, Rebecca ― le digo entre dientes y luego de secar mis pies, tomo a mi prima por los hombros para empujarla hacia adentro. Rebecca se ríe cuando ambas nos detenemos, está burlándose de mis nervios y echo un vistazo hacia afuera, hacia el otro lado, para ver que todos siguen sentados en el jardín. Estoy nerviosa, mi corazón late tan rápido que parece que se va a salir, me acerco a la ventana para ver

