Capítulo 23

2185 Palabras

—Para ti —dice Simón, dejando una caja de tamaño considerable, en mi mesa de taller, interrumpiendo mis pensamientos sobre Pablo y las imágenes de todo lo que hicimos anoche. Ese hombre no sale de mi cabeza. Y tal como lo dijo hace unos días, cada mañana mi cabello es un lio revuelto, producto de sus manos, al aferrarse a mí. —¿Quién la envía? —pregunto curiosa y confundida. —No lo sé. Ábrela y averígualo rápido. Yo también muero por saber. Sonrío ante su entusiasmo, Yami deja de hacer su trabajo y se acerca para también, mitigar su curiosidad. Los tres jadeamos cuando descubrimos el contenido de la caja. —Mierda —jadeo. —Recorcholis. —Carajo. Cierro la caja y vuelvo a abrirla, comprobando que no estoy engañando a mi cerebro. Extiendo mis manos y tomo el precioso contenido con sum

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR