Capítulo 33

601 Palabras

Entró a la habitación y su respiración se paró al ver esa escena. Su florecilla se encontraba dormida en esa cama de hospital con una bata blanca que cubría su cuerpo, en la cabeza tenía una venda, su brazo estaba enyesado y uno que otro raspón en su hermoso rostro. Se acercó a la cama sentándose en la silla que estaba a su lado y agarró esa pálida mano que estaba completamente fría. — Perdóname cielo— dijo mientras dejaba un casto beso en la mano. — Estás aquí por mí culpa— prosiguió el rubio mientras acariciaba el rostro de la pelinegra que dormía profundamente.   Su mano bajó hasta el abdomen de Sabana y una sensación extraña recorrió todo su cuerpo. —Hola— dijo acercándose al vientre. —Soy tú papá— agregó mientras dejaba un beso en él.   Una lágrima recorrió su mejilla al ver es

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR