Odette estaba en un restaurante que le pertenecía a alguno de los Alenkov, eran tantos que no sabía a quién le pertenecía cada cosa, tampoco es que le importara mucho, le gustaba el lugar por las piezas de pollo frito empanizado que preparaban y le encantaba comerlas con su salsa agridulce de la casa, estaba esperando a Dante que pasó a hacer unas compras antes de ir con ella a almorzar y mientras esperaba no podía evitar estar picando su comida favorita del lugar mientras sus amigos la acompañaban, cada uno degustando sus bocados favoritos. – ¿Qué es lo que dicen las carpetas? – pregunto Price. – Lo mismo de siempre, da indicaciones básicas de cómo se llevan los negocios como si yo fuera una anormal que no lleva manejando sus babosadas por ocho años. – estaba enojada de ir leyendo lo qu

