Salir de Moscú no fue tan complicado como lo había pensado aunque sí tuvo un encontrón con uno de los hombres de Serguei que intentó obligarla a decirle dónde iba, con él no tuvo ningún reparo y le pegó un tiro en la cabeza dejando que el resto de sus hombres se encargaran del cadáver que quedó tendido en su aeropuerto privado porque no tenía ganas de seguir siendo controlada por el idiota que se hacía llamar su marido, pero Odette no se fiaba de nada y la ruta de vuelo fue establecida hacia París, Francia; de ahí abordó un segundo jet que le pertenecía a Dante y que la llevaría a Palermo en forma de distracción para que nadie de poca confianza la siguiera porque en Moscú podían conseguir las rutas de vuelo, sin embargo, en Francia las cosas cambiaban porque era terreno que todavía estaba

