Llegó el tan ansiado martes de viaje Ethan se levantó pasadas las seis de la mañana, hizo su rutina diaria de ejercicios y volvió a su casa luego, miró su teléfono ya iban a ser las ocho, descansó y luego tomó una ducha, se puso algo fresco recordando lo dicho por su padre el día anterior, bajó a desayunar encontrándose con Rita en la cocina —Buenos días —Buenos días, señor —¿Mis padres? —Están arriba —¿Sabes algo del viaje? —cuestionó —Que es una sorpresa, señor, sus padres son los únicos que saben y el señor Dixon, aunque creo que nadie puede decirlo —¿Y eso? —Así lo establecieron sus padres —¿Vendrás con nosotros? —Aún no lo sé, señor —Es probable —¿La señorita Maleny irá con ustedes? —Su madre me dijo que sí, pero aun no lo sé, de hecho, voy de salida para allá, ¿sabe

