CAP 6

1706 Palabras
Me dirigía a unas de mis tiendas favoritas de joyas pero me detuve al ver a Gabriela quien supuestamente me dijo que estaba enferma. Me iba acercar a ella sin embargo no di ni un paso ya que vi que no estaba sola, venia acompañada de Aaron cosa que me sorprendió. No sentí nada solo sonríe al ver lo feliz que estaba Gaby al lado de él eran una pareja perfecta y no iba a interrumpir ese momento.  Seguí mi camino, llegue a la tienda y una joven me enseño la nueva colección. Rabian cinco collares muy lindos, me gustaban todos pero elegí uno que tenia una piedra de jade en medio.  —Ese collar es de edición limitada —me dijo —Lo llevare —dije firmemente.  Salí de la tienda con prisa ya que era tarde. Para no sentirme sola me puse mi audífonos y puse música aleatoria, tenia que caminar hasta la parada de buses. Se preguntaran el porque no tengo carro o un chófer; por mas de todo el dinero que tengamos debemos aprender a ganarlo con esfuerzo, es algo que nuestro padre nos enseño.  Escuchar música mientras caminas era una sensación muy tranquila, sin embargo no duro mucho. Tuve el presentimiento de que me seguían, me gire para ver y efectivamente habían dos sujetos encapuchados atrás mío por instinto acelere mis pasos.  Pero me alcanzaron y uno de ellos toco mi hombro. Me saque los audífonos y con miedo me gire para saber que era lo que quería.  —Señorita podemos hacerle compañía, esta muy sola como para caminar por estos lugares —dijo uno de ellos y note su sonrisa maliciosa.  —Yo...—Tartamudee —¡Amor! —era la voz de Adriano mis ojos se iluminaron al escuchar su voz. —Te estaba esperando para llevarte a casa. —me sujeto de la mano y luego miro a los sujetos.  —¿Pasa algo? —pregunto Adriano —No joven solo queríamos acompañarla ya que la vimos sola pero veo que ya estará bien con usted —dijo y sin mas los dos sujetos se fueron.  —Enana debes tener mas cuidado —me regaño.  —Si no me hubieras dejado —fruncí el ceño, él me miro confundido. —Tu me provocaste enana —se defendió.  —Te perdono cariño —dije entre risas a lo que el me fulmino con la mirada, ya no me daba tanto miedo.  —Si no quieres que te deje aquí sola otra vez, deberías cerrar la boca —sonó enojado.  —Entiendo cariño —volví a decir, soltó un gruñido y era señal de peligro. —Esta bien, es la ultima vez pero no me dejes.  Me lanzo el casco, me lo puse rápido y subí a la moto, me sujete de él con fuerza y recosté mi cabeza sobre su espalda. Puso en marcha la moto, y volví a sentir la sensación de tranquilidad y adrenalina a la vez.  Cuando llegamos no me quise despegar de él.  —Oye enana bájate —dijo.  —No quiero —hice pucheros y lo abrace mas fuerte.  —Si no te bajas no te dejare subir de nuevo —me amenazo y de un movimiento me baje.  —Eres un gruñón —le dije con una mirada seria.  —Y tu una enana fea —se defendió.  —Solo tu enana fea —dije picaramente y note sus sonrojo algo tan tierno.  Se subió a su moto sin mirarme y se fue rápido, a lo cual yo grite:  —Hasta pronto cariño —y me empece a reír.  Hoy fue un buen día, tiempo que no reía así con alguien después de la partida de Daniel, no lo vi desde aquel día de su estúpida declaración. Saque mi llave para abrir la puerta pero una voz familiar llamo mi atención.  —Así que "Cariño" —dijo de forma sarcástica.  —Vete al diablo Daniel —respondí y me dispuse abrir la puerta pero el imbécil este sujeto mi mano.  —¿Quien es él? —realmente estaba celoso y de que no somos nada. Espera somo familia.  —Solo porque eres mi primo te contaré —dije con una sonrisa. —Es el hijo de una de las amigas de mi madre así que él es mi amigo. Así que métete en tus asuntos y déjame en paz.  —Emma debemos hablar —sonó triste.  —No hay nada de que hablar, así que me iré a dormir. Buenas noches primo —me safe de su agarre y entre a mi casa, ni bien cerré la puerta deje salir un suspiro no se como pude decir eso, sentí una punzada en mi corazón debía sacar esos sentimientos. Subí a mi habitación, me coloque mi pijama y me quede dormida. [Al día siguiente]  Me encontraba en la cocina junto a mi padre y a Mateo trepando la fiesta sorpresa para mamá. Ella había salido con mi tía Valentina de compras cosa que no da tiempo para organizarnos, revisamos la lista de invitados y estaba completa.  Papá nos llevo de compras para preparar la cena de mañana, papá era el mas emocionado de todos y quería que salga todo bien. Pasamos todo la tarde junto con mi padre y Mateo, quien nos ayudaba a escoger colores para combinar.  Llegamos a casa exhaustos de tantas compras, mamá aun no llegaba así que escondimos las cosas sin que se de cuenta. Pedimos una pizza Hawaiana y nos sentamos a ver una película. Escuchamos llegar el auto de mamá y actuamos normal. Mateo se levanto a ayudarla con la bolsas que traía en mano.  —Veo que la pasaste muy bien querida —dijo mi padre dando una mordida a su rebanada de pizza.  —Si querido, bueno disfruten yo me iré a dormir —dijo mi madre subiendo a su habitación.  Nos miramos algo sorprendidos por su comportamiento raro.  [22 DE FEBRERO] Me levante temprano para ayudar a preparar un delicioso desayuno, escuchamos su pasos y al entrar a la cocina. Empezamos a cantar. —Estas son las mañanitas que cantaba el rey David a las muchachas bonitas... Mi madre casi lloraba de la felicidad, para ella estos pequeños detalles eran mucho.  —Gracias muchas gracias —nos abrazo a cada uno y luego nos dimos un abrazo grupal.  Desayunamos tranquilos y conversamos de muchas cosas. Hoy mamá era la reina y nosotros su fieles sirvientes.  —Querida alístate que te llevare a almorzar —le indico mi padre. Mi madre deposito un beso es su labios tiernamente que me pareció muy lindo pero Mateo hizo cara de asco.  Ni bien papá se llevo a mamá, nos pusimos mano a la obra. Decoramos el lugar con sus colores favoritos no tan exagerado, escuche el timbre y fui a abrir.  —¡Adriano! —dije sorprendida.  —Vine a dejarte esto —me entrego una bolsa y mire dentro, era el regalo de mi madre había olvidado que lo tenia él.  —Gracias —le dije, el asintió y se iba a ir pero lo detuve. —Oye ¿quieres ayudarnos?  —Oh claro —mis ojos se abrieron como plato ante su respuesta, esperaba un No pero acepto.  Lo deje pasar a casa y le dije que me ayudar en la cocina.  —¿Sabes cocinar? —pregunto dudoso. La verdad no pero iba a aprender por Youtube.  —Pues algo... —Quítate yo lo haré —me indico.  —Y tu sabes cocinar —levante una ceja y lo mire burlonamente.  —Claro enana, tráeme los ingredientes y tu seras mi ayudante.  Empezamos a cortar los ingredientes, él tenia una forma curiosa de cocinar y yo miraba todo lo que echaba quería aprender.  —Mueve suavemente la salsa —indico mientras el cortaba la carne. Tome una cuchara y mi mano temblaba tenia miedo de estropearlo.  Mientras giraba, mi mano aun temblaba; Adriano se puso detrás mío, coloco su mano encima de la mía y empezó a moverla suavemente.  —Así debes moverlo enana —mis mejillas se sonrojaron, mi mente pensó en doble sentido.  —Ella lo puede hacer sola —dijo Daniel enojado. En eso entro Mateo.  —Daniel vino a darnos una mano —y se lo llevo de la cocina. Lo ignore por completo y a cada rato venia a la cocina a espiar era muy infantil de su parte.  Papá me llamo y dijo que en media hora llegara a casa, me cambie rápido. Mateo le presto ropa a Adriano aunque el se negaba pero lo convencí al final.  Los invitados empezaron a llegar, las antiguas amigas de mamá también llegaron con enormes regalos. Y no puede faltar el tío Liam.  Salí afuera un momento y vi que había un carta en el buzón. La tome y mire para quien era decía "Feliz cumpleaños Danna". La carta la guarde y luego se la entregaría a mi madre.  NARRA DANNA:  Fue una linda tarde junto a Jacke, recordamos muchas cosas. Él me hacia muy feliz y siempre confiaría en él, nuestro amor tuvo muchos obstáculos pero supimos superar. Aún mantenía esa sonrisa que me enamoro comportamiento. Cuando entre a casa, todos gritaron sorpresa. Todos mis seres queridos estaban ahí en un día especial para mi. Agradecí  a todos por esta gran noche. Disfrutamos con una deliciosa cena y empezaron a bailar y a tomar. El tiempo paso demasiado rápido, todos se fueron no sin antes darme muchos abrazos.  Antes de irme a dormir Emma me llamo.  —Esto es para ti madre —me entrego una pequeña caja y cuando la abrí vi un hermoso collar.  —Gracias hija, tenerte como hija y tener esta familia es el mejor regalo de mi vida —le di un gran abrazo, antes de salir de su habitación me detuvo.  —Te llego esto verdad —me entrego un sobre.  Me despedí de ella y fui a mi habitación. Abrí el sobre pero no entendía de que se trataba esto, leí con detalle el documento, mi mente se puso en blanco. Era un ¿Apuesta?...entre Jacke y Patrick pero que ¡Mierda!. Esto no era cierto el nunca haría esto Jacke no es así.
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