Mateo se puso nervioso al verme, parece que no esperaba mi llegada. Oculto la caja detrás de él, la situación era algo rara e incomoda. —¿No estas con Emma? —pregunto asombrado. —¡¿Emma?! —gritamos al mismo tiempo al escuchar su voz. —Mateo me puedes explicar esto —dijo confundida Emma al igual que yo. —Tenias razón Emma, ahora entiendo lo que tratabas de decir —se paro firme y puse adelante la caja—, esto es el rescate de Sophía. —¿Cual rescate? —dije confundido. —El maldito imbécil de Patrick encerró a Sophía, me dijo que a cambio de la liberación de Sophía debía darle esta caja —confeso finalmente, Emma sujeto la caja con curiosidad. —Si desea esta caja, significa que debe haber algo importante dentro —dijo muy segura—. Debemos abrirla. —¡¿Y Sophía?! —sonó alterado Mateo.

