Adriano me sostuvo de la mano impidiendo que me cayera al suelo, sino hubiera salido de casa tal vez esto no hubiera sucedido. —¡Liam! —grito mi padre—. ¡Dime que no es cierto! —Te he fallado Jacke —se lamento Liam, mi padre me miro y me abrazo con fuerza. —Traeré de vuelta a tu madre, lo prometo —dijo mi padre melancólico. Me dolía verlo así —. Cuídala por favor. Le indico a Adriano, él asintió muy seguro. Llego una patrulla que nos llevaría a casa para estar a salvo, mi padre se quedo con tío Liam. En todo el camino solo pensaba en mi madre; dos policías se quedaron frente a la entrada de nuestra casa al entrar Mateo y Sophía vinieron a nosotros preocupados, al parecer no estaban enterados de lo que pasaba. —¡Estas bien Emma! —me abrazo Mateo—, mi madre salió casi corriendo de

