Solo me devuelve la llamada... Por...

1858 Palabras
—¿Nyura has comido bien hoy?—Me pregunta mi madre durante la llamada telefónica que he sentido como la más larga de mi vida. Amo a mi madre, con toda mi alma, pero más allá de sentir que a veces se comporta pesada por el hecho de ser intensa con su insistencia en saber todos mis movimientos, me preocupa que nunca se ocupe en rehacer su vida, ella es realmente hermosa, si se dispusiera podría tener a un hombre icónico en sus pies, ¿me captan?, ¡uno realmente guay! Nada que ver con el infeliz de Vanko que aún no devuelve a mis llamadas, eso me pone de pésimo humor. —He comido un poco mamá, no demasiado, ¿quieres que arruine mi figura?—, ya me desprecian siendo guapa, imagínate siendo pasadita de kilos, la sociedad apesta. —Respondo ante el acoso que ha iniciado mi progenitora para saber si me he alimentado. —Mm, bueno cariño, lo importante es tu salud, ¿entendido?, no importa lo que dictaminen los demás. No quiero verte desmejorada cuando vaya a verte, ya te extraño muchísimo. — —Mama solo ha pasado un día sin vernos, no seas tan exagerada. —, no estés tan empeñada en saber si como o no, si lo hago, nada más que he empezado a hacerlo más moderado. — Siento estar diciendo una vil mentira... No he tenido cabeza para comer absolutamente nada, desde que llegué del s*x shop, no he hecho más que intentar llamar al idiota de mi novio, e intentar arreglar los muebles para intentar no pensar en porque no se interesa en regresar mis llamadas... Pero como también estoy engañando a mi madre respecto a la relación que sigo llevando a escondidas con Vanko, no puedo decirle lo que me está angustiando en estos momentos... Es terrible mentir, y se intensifica el asco que se siente el acto, cuando te ves obligado a hacerlo con alguien que amas... No deseo nada más que la dicha de que Vanko decida dejar de consumir sus porquerías y se ponga como meta volver a ganar la confianza de mi mamá, la doctora Xenya no es un ogro, solo me quiere... Y aunque a veces me fastidie, yo lo comprendo. Después de despedirme de mi madre, ordeno otro par de cosas y me doy un baño de agua caliente, me resulta alentador y una manera más de intentar distraer lo que me agobia. Así deben sentirse las viejas, se supone que yo soy icónica, y estoy es... Intentando no arrastrarme porque mi pareja no se comunica conmigo. Cuando casi es medianoche, y yo no he podido conciliar el sueño... Entra una llamada de Vanko a mi jodido celular. ¿Hasta qué se dignó el puto inepto, no? Si tan solo yo pudiera resistirme y hacer gala del amor propio y dignidad que debería tener ante este imbécil... Pero no, como ya mencioné, dije "que debería tener"... Cuando se trata de Vanko incluso me olvido de mi palabra favorita y con la que me siento identificada cuando tengo una nueva hazaña o un buen día. —¿Qué es lo que pasa Nyura?, ¿Por qué me has dejado 15 llamadas perdidas?, ¿Acaso tú te has vuelto desquiciada?—Pregunta con tono alterado el dulce Vanko apenas le tomo el teléfono. —Hola osito... Es un gusto escucharte, sabes... —Digo de forma sarcástica. —, ¿te parece suficiente que me he mudado para estar más cerca de la universidad y he tenido que arreglar mi nuevo piso sola?, ¿sabías que en escasos días inicio la universidad?, ¿estás al tanto de que por primera vez estaré viviendo yo sola, por mi propia cuenta, sin la supervisión de mi madre?—, ¡es obvio que no tienes ni puta idea porque no te preocupas por mantenerte al tanto de la vida de tu novia! —Grito furiosa intentando contener las lágrimas que quieren salir debido a la frustración que siento al pensar en que tengo que mendigar el cariño y la atención de alguien que por alguna u otra razón no desea dármela. —Cálmate Nyura, ¿ves por qué a veces no quiero llamarte?—, si siempre vas a estar así de histérica, prefiero no hablarte hasta que se te pase... ¿Por qué mejor no hacemos algo divertido ahora que vives sola, conejita?, quizás de este modo alivias ese mal humor que te traes—Profiere Vanko con la voz cargada de sensualidad. Puta sea. Me enloquece ser la causa de placer de Vanko y no puedo negárselo. —¿Qué es lo que quieres hacer?—Le pregunto con desinterés, como si el simple hecho de haberme dicho conejita de forma tan pausada no hubiera causado que mis bragas se humedecieran. —¿Qué quieres llevar a cabo tú?—Me devuelve la pregunta Vanko cargándola de mucha más tensión s****l de la que ya estaba existiendo. —Te diría que adivinaras el color de mis bragas, ¿pero adivina qué?—, ya no las llevo. — Este tipo de juegos me ponen... Hirviendo. —¿Te estás tocando pensando en mí Nyura?— —Sí Vanko. —Le digo de manera breve mientras posiciono mi dedo índice en mi clítoris, moviéndolo de muchas maneras, siendo esta desconexión del mundo exterior lo que necesito para sentirme mejor, la respuesta de mi cuerpo ante mis mimos es todo lo que necesitaba, puedo sentir como la corriente placer empieza a tocarme poco a poco. —¿Sabes con cuánta frecuencia pienso en ti desnuda Nyura?, no dejo de imaginar tus jodidos y chiquitos pezones siendo mordisqueados por mí una y otra vez... Y tu plano vientre subiendo y bajando de dimensión, entregado a mis besos... ¿Verdad que te gusta que te lo recuerde, traviesa?— ¡Oh Dios mío!, el simple hecho de recordar todos los momentos placenteros que he vivido con Vanko, donde él se muestra de alguna manera cariñoso conmigo... Y yo... Le retribuyo cumpliendo con sus fantasías... Son todo lo que alguien puede desear para sentirse completo. —Uh Nyura, me he corrido pensando en tu apretado coño y escuchando tus desesperados jadeos, ¿ha estado bien y corto todo esto, no?—Me aborda Vanko después de alrededor de 4 minutos de jugueteo... —¿Quieres verme ahora mismo?—Le pregunto con la esperanza de que esto nos haya acercado y quiera venir a acompañarme en mi primera noche lejos de casa. —No, no puedo, estoy ocupado... ¿Ahora si puedes decirme para qué me llamabas con tanta insistidera?—, me dejaste tantas que parece que te enteras del fin del mundo y quieres salvarme. — Vanko es todo lo que representa una bandera roja... ¿Hasta cuando va a ser tan déspota conmigo?, le he seguido su jugarreta, le he complacido... ¿Qué era lo que yo esperaba?, que nos acercara un poco... También creí que se animaría en venir a mi nuevo hogar, tampoco se dignó... ¿Qué es lo que estoy haciendo mal?, ¿entregarle amor, placer, dedicación, a alguien, no es lo suficiente?, cada día estoy más confundida sobre lo que las personas quieren recibir de parte de los demás... ¿O es que quizás Vanko no es como el resto de las personas?, empiezo a darme cuenta de que el del problema no es Vanko, sino yo que permito sus desplantes como si fueran un regalo de la vida para mí... Puta sea mi debilidad por este imbécil. —Te llamaba para saber que harías mañana, ya que es tu cumpleaños... También quería saber de ti, ¿eres mi pareja, no?—Le digo con ironía después de haber estado intentando ordenar mis sentimientos. —Ah, de verdad tú le pones atención a unas cosas Nyura, estás demente. — Ajá, aquí vamos otra vez... La loca soy yo. ¿Esto es real?, si no le es que alguien me pellizque. —Vanko, ¿por qué te alteras y me llamas de esa manera? ¡Es abusivo!—Digo intentando no denotar demasiado mi enfado, el motivo primordial de mi llamada es darle inicio a la que se supone que será mi sorpresa para él... —No te lo tomes tan pesada mujer... Todo te molesta, por eso no te llamo.— ¡Vaya hombre desgraciado!, ¿usará mi molestia como excusa para justificar su falta de atención para conmigo? —No me llamas porque eres un estúpido. —Pronuncio con ligereza. —¿Entonces ahora si vas a explicarme qué quieres?— —Solo quería tener una idea de que es lo que vas a hacer por tu día festivo. — —Mm, bueno pienso estar en mi apartamento, quizás pida un delivery de pizza, la celebración se hará el fin de semana porque mi madre estará en un viaje de trabajo que le surgió de emergencia, de resto no tengo ningún plan. —Profiere Vanko sin ninguna muestra de invitarme a su casa mañana, supongo que no lo hace por la forma en que se expresó Yara, él está acostumbrado a que yo siempre este para él, quizás por eso no me ha especificado que me espera ahí mañana, es obvio que lo hace, nunca he faltado en su día especial. —Oh... Que horror que vayas a pasar tu cumpleaños tan solo mi amor... —, es una pena para mí y me hace sentir terrible... No podré hacerte compañía porque tengo un compromiso muy importante con mi madre en Kiev, pero no te preocupes porque no faltaré el sábado a la fiesta que organizará tu madre, espero no esté tan grosera conmigo como es su habitualidad... De verdad espero puedas disculparme por no irte a hacer compañía mañana. — Vanko se queda callado por alrededor de 10 segundos hasta que me responde: —No pensé que vendrías con todo lo de tu mudanza, pero no te preocupes Nyura, no hay ningún problema, con que vengas el sábado para mí estaría perfecto, vendrán un par de amigos, y también unas cuantas amigas... Vamos a pasarla bien y a compartir todos... —, y bien ese día creo que deberíamos evitar estar muy juntos porque va a venir Khey, mi amiga de la orquesta... Y ella es hija de una persona cercana a tu madre, por si te da miedo que vaya con el chisme. — Vanko se ha creído con mucha facilidad que no estaré presente en su cumpleaños... Para mí ha sido bueno, no quiero que me espere, si me esperara... No estaría nada sorprendido. —Como prefieras Vanko, me ocuparé de llamar a tu madre para ver si logro sacarle una buena impresión de mí. Le preguntaré que hace falta para yo llevarlo a la reunión del sábado, y bueno, gracias por avisarme sobre todo... Que tengas feliz noche cariño. — —Tu igual Nyura. — Me quedo pensando un rato sobre el terrible trato que a veces me da mi absurdo novio y pospongo llamar a mi amable suegra para mañana, por ahora solo quiero dormir.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR