Me esfuerzo en resolver.

2067 Palabras
Las calles están siendo más bochornosas de lo normal, puta sea, todos me verán comprando un dilatador anal, eso puede ser un poco vergonzoso, pero bien, retomar el rumbo de mi relación con Vanko lo vale, no seré Nyura la incapaz. La doctrina dice que es incorrecto que una mujer vaya por si sola a comprar un juguete s****l, ¿pero acaso sería icónica si le colocara atención a los comentarios de un pensamiento común?, por supuesto que no. He nacido para nadar a contracorriente. Al llegar a la Sexshop "Nevalyashky" me quedo absorta, es el lugar más... Extraño, que he visto en toda Odesa. Entro y puedo sentir como mi cara se va sonrojando progresivamente. Intento plasmar en mi mente una idea clara, la sexualidad es comprender que es algo que forma parte de la vida de todos los adultos. No puedo hablar con la dependienta si tengo instaurado en mi mente un pensamiento arcaico como si la tienda s****l fuera un lugar maldito o morboso, solo he venido a comprar uno que otro artículo erótico, es como que hubiera entrado a una tienda de zapatos. Debo reunir valor para hablarle a la vendedora, su trabajo a fin de cuentas es vender los artefactos que aquí se ofrecen, no censurar o juzgar a las clientas, a estas mujeres no les importa mi vida s****l, ni que haré con lo que voy a comprar. A medida que pasa el tiempo me siento más dispuesta a preguntar, ya que en sí desconozco un poco que es lo que quiero adquirir. O quizás es más inteligente ojear el comercio y mirar los aparatos conjunto a leer sus descripciones. Tomo una cestita para meter lo que me vaya interesando. Lo primero que llama mi atención es un gel multiorgásmico, ¡vaya, vaya! ¿Todo lo que podría disfrutar yo con ese producto?, dice que se coloca en la zona erógena, antes de la penetración. Lo tomo y lo coloco dentro de la cesta... Llama mi atención un tubo muy mono que dice "feromonas", son fragancias para aplicar encima de nuestra piel, promete potenciar nuestro s*x appeal, y aunque yo me sienta una bomba sexy, creo que no me vendría mal usarlo para estar con Vanko, debo recurrir a todos los medios para salir de este bache en el que se encuentra nuestro amor. Lo último que agarro del estante antes de ir a preguntar a la vendedora sobre lo que he venido principalmente a buscar, son unos chicles que prometen un sinfín de orgasmos, son gomas de mascar de sabores, ayudan a alcanzar el éxtasis con mayor facilidad, frecuencia y también intensidad, ¿algo así como el cielo, no?, se consumen unos 15 minutos antes de la relación s****l. —Buenas tardes, señorita, deseo comprar un dilatador anal, en forma de cola de coneja, por favor. —Enuncio con tono neutral, esperando ser entendida por estas chicas. —Hola, señorita, espero este teniendo una feliz tarde. No tenemos disponibilidad de colitas de coneja por el momento. —, lo más cercano que está disponible es una colita de zorra, jelly metal, plug anal. — ¿Quiero ser una zorra?, creo que si no hay otra opción, ser una no estaría mal, detestable sería ser una zorrilla, huelen fatal... Y yo... No me sometería a tal humillación, ni siquiera por mi príncipe Vanko. —¿Me podría indicar las medidas?—Le interrogo con tranquilidad. —Sí, 27 CM, 11CM, 4CM. —Me responde de forma inmediata. —Mm, quiero la de 11CM, ¿usted me lo recomienda?—Pregunto con ligereza en mi intento de no lucir nerviosa. —Sí señorita, enriquecerá su vida s****l, además de que es muy discreto, y lo suficientemente compacto para llevarlo a cualquier parte. Debe lavarlo por supuesto con el líquido que trae, jabón, y agua. — Uh, jamás pensé que alguien se atrevería a decir que traer un objeto metido en el culo era "discreto". No tengo otro comentario más que decirme a mí misma "lo que es capaz la gente de hacer salir de lo que ofrece y ganar una mísera comisión por haber sido convincente". —Vale, deseo comprarla. —Enuncio y ella se rasca la cabeza, la hace ver tonta. —Perfecto, ya se lo empaco, ¿junto con lo que trae en la mano, no?— —Sí. —, todo lo que traigo deseo pagarlo, y traerlo conmigo. — La vendedora se encarga de poner mis pertenencias en una bolsa muy bonita, se ve de buena calidad. Si no se tratara mi compra de juguetes sexuales, le tomaría una foto y la subiría en mi i********:. Amo presumir mis gustos, es muy guay que la gente conozca lo que estás haciendo por medio de las redes. Después de pagar, salgo de la tienda en búsqueda de un lugar donde comprar una lencería que no sea más de lo mismo. Al entrar en la boutique que llamó mi atención, me atiende un hombre de aproximadamente 24 años con espalda ancha y cuerpo fornido... Sus ojos son negros, oscuros, y bastante penetrantes. Hasta ahora, solo me ha saludado... Y yo... Me encuentro un poco nerviosa por la forma en que clava sus ojos en mí. —¿Podría ayudarla en algo?—Me pregunta con sutileza, su tono de voz es bastante amable, me ha sorprendido. —Sí... A mí me gustaría llevar un conjunto de lencería que luzca diferente y se amolde a mi cuerpo, por favor. —, ¿cree que podría ayudarme?—Le pregunto con perspicacia y aleteo mis pestañas, aunque... No le estoy coqueteando. —Por supuesto, señorita. — será un placer complacerla en cada cosa que usted requiera... —Enuncia de manera descuidada y empieza a pasearse por los pasillos, en la búsqueda de algo en específico. Al paso de cinco minutos aproximadamente, me tiende un conjunto de satín y encaje en color vinotinto y negro... Muy liberador, y muy estilo retro... Me sorprende, y a la vez... Me causa intriga, a puesto atención a mi figura y a mi personalidad al momento de escoger esto... Le doy las gracias y saldo mi deuda, evitando lucir avergonzada. Al regresar a mi nuevo hogar, me dispongo a llamar a Vanko. Intento aproximadamente 15 veces, en ninguna de ellas obtengo respuesta alguna por parte de él, me resulta frustrante que no tenga espacio para responder a su novia, no es como si lo estuviera llamando alguien equis en su vida. Es muy trágico lo que me está haciendo... ¿Será que está dormido?, es lo más seguro. No puede ser que esté rechazando adrede mis requerimientos de hablar con él, Vanko y yo hemos tenido muchísimos momentos inigualables, mi favorito de ellos fue hace aproximadamente 1 año, habíamos estado en el campo, en una pequeña cabaña que habíamos alquilado gracias a que mi madre había tenido una emergencia en Rusia y yo estaba sola en casa así que podía ir a donde quisiese, estábamos en mitad de la naturaleza, era un paisaje increíble. Dimos un paseo, cocinamos, hablamos de cosas tontas... Y luego rápidamente ese momento tan único, pero a la vez cotidiano pasó a que comentáramos lo estupendo que había sido el día y de un momento a otro todo se convirtió en juegos previos excesivamente calientes, llenos de lujuria y deseo por ambas partes, terminando en sexo desenfrenado. La naturaleza tuvo algo que ver, era como un espectador más, nos sentimos muy relajados y serenos, de verdad que nunca me había sentido tan cachonda en toda mi vida. Creo que eso es lo que busca la gente a veces, un momento de sintonía con el mundo y con la persona que está a su lado... No puedo pasar por alto el día que encontré mensajes de una niñita de 14 años en el celular de mi hombre, estábamos en un restaurante de hot dogs, me puse furiosa y grité durante todo el camino, volvimos a su apartamento y la mejor manera que se nos ocurrió de hacer las paces fue en la cama. El clímax para mí fue especialmente potente, le tiré del pelo varias veces mientras quería que llegara más hondo, y nos corrimos a la vez, lo que me pareció jodidamente adictivo y romántico. Después de esa experiencia, nos decíamos de broma que queremos discutir más para poder tener una experiencia como aquella... ¿Por qué ahora siento que pelear no es una excusa para que el sexo sea mejor?, cada vez surgen más problemas, lo peor de todo el caso, es que aunque todos me aconsejen que termine de una vez por toda nuestra relación antes de que sea Vanko quién me deje a mí, estoy aquí intentando remar para que nuestra unión no se acabe así como así... Sigo creyendo en ella, quiero intentar que funcione... No puedo prescindir del amor de Vanko por mi propia cuenta, él me revive todos los momentos memorables que hemos pasado juntos cada vez que me dedica una mirada, para mí es una divina tentación... La cual, estimula mi dependencia, no puedo proponerme olvidarlo como si estuviéramos hablando de dejar de usar unos tenis que han pasado de moda, pero que me gustaban mucho... Cuando estoy con él siento que nadie puede hacernos daño. No sé si este siendo tonta. En escasas ocasiones, la culpa por estar defraudando a mi madre se instaura en mí, ella hace todo por mí, y lo único que me ha condenado ha sido mi noviazgo con Vanko... Por más que analizo una y otra vez si puedo ser capaz de alejarme de él, terminan venciéndome mis agonías por querer estar encima de él... Amo a Vanko. Cuando describo las bondades de mi relación con Vanko, mis amigas me atacan con: "¿Acaso solo te ata a él su cercanía s****l?", y no es así ... Aunque así lo parezca. Cuando estamos enamorados creemos que nuestra relación es única e irrepetible, pero esto no es del todo cierto. Nuestra historia puede ser icónica, pero los problemas y dificultades que surgen en una pareja son bien conocidos aunque los demás intenten decir que nunca tienen malos ratos, y son siempre los mismos. Yo solo... Estoy intentando averiguar en qué consisten, y aprender a solucionarlos así sea por si sola, ya que cada vez que intento sacar a colación que no estamos bien, mi adorado tormento hace alusión a que estoy loca, a que estoy invadida por la paranoia al igual que mi madre, por lo que por más que me planteé que es la clave para tener una relación amorosa satisfactoria, él no me lo está poniendo nada fácil, ignorándome de forma indefinida se complica muchísimo más... Lo peor del caso, es que me conformo siempre con que Vanko me regale aunque sea un instante de atención, cuando eso ocurre termino pasando por alto todos los desplantes que me ha hecho, olvido que se ha comportado como un ingrato, que ha causado dolor en mi pecho, que me ha hecho padecer, ya que él es mi única ilusión... ¿Pero acaso soy capaz de renunciar a sus besos, a sus migajas de amor?, la respuesta es que no, no lo soy. Sé que no soy la única que está metida en semejante y lastimoso enredo sentimental, pero si siento como mi corazón está herido cada vez más. Su actitud últimamente nunca denota simpatía por mí, más que vanagloriarse ante sus amigos de lo guapa que soy... Ante su percepción, soy un ¿trofeo? No obstante... Ya no siento que él crea que tiene suerte de estar conmigo por quién soy, o por todo lo que he hecho por él, ya no me ve como a la luna de su vida, ni actúa como un romántico en una noche de enamoradores... Ya no se ve como si yo fuera su felicidad, solo puedo notar que camina por un sendero donde yo no soy su prioridad, es muy rara mi vida y como me voy sintiendo... Saco de mi mente la mirada del ser que amo, y me concentro en seguir arreglando los muebles que dejé para ir hasta la tienda s****l, espero que al Vanko ver mis llamadas perdidas, se comunique conmigo para saber que hará mañana y poder sorprenderle... ¿Mi idea de darle una super sorpresa sensual, funcionará? ¿O nuestra relación está condenada completamente al temible fracaso?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR