La universidad al llegar, es lo mismo de siempre. Aunque para mí, se siente un poco solitaria. Damyan me ha dejado en el área donde se estacionan normalmente los decanos, ya que son los que menos estarán al pendiente de que el profesor nuevo le dé un aventón a una de sus alumnas, sin embargo, si él se hubiera estacionado en el área donde está pululando el alumnado, terminaríamos en la boca y especulaciones, las cuales serían acertadas, de mis compañeros y desconocidos. Entro al salón, me encuentro un poco nerviosa de que alguno de ellos haya estado enterado del acontecimiento en la fiesta de Mykola, sin embargo, nadie habla al respecto ni me miran de manera inapropiada. Me acomodo en uno de los primeros asientos, quiero estar en primera fila para la clase que imparte Damyan. Para mí,

