—Hola mi vida, ¿cómo has estado?—, te hecho mucho de menos. —Saluda la dulce voz de mi madre del otro lado de la línea. —Que tal, mamá, muy bien, todo ha estado saliendo de maravilla. —, la universidad genial, mis clases todo un privilegio, me encanta estar aquí. —, ¿y tú cómo vas?—Digo con fingido entusiasmo, no puedo decirle que a duras penas tengo deseos de comer, que mis amigas son unas putas traidoras, que detesto tener que verlas todos los días y que lo único bueno que me ha pasado desde que vivo sola, es haberme ligado a mi profesor de redacción. —Me alegra un montón escucharte tan feliz, mi cielo. —, yo estoy igual que siempre, de la clínica a nuestro apartamento, he estado yendo a comer con Maxzda, que es una vieja amiga a la que no conoces demasiado... —, cuéntame, ¿te ha en

