—señor Simón, creo que sería mejor que nos destara para seguir hablando, por cierto me intriga lo de la profecía que nos mencionó, no considero que sea algo de fiar, pues déjeme decirle que somos de otro mundo, somos unas versiones de Estiben el ayudante de Leónidas. —lo sabemos todo, dicen que Leónidas murió de causas misteriosas, algo más común que morir por la viruela, ahora ese Estiben es el mago del rey, si ustedes son amigos eso nos puede ser de gran importancia. —espere, Simón está ensillando la burra antes de agarrarla, ni siquiera nos ha preguntado si consideramos su causa, —le interrumpe Yací mientras nos desamarran. —esperaba que ustedes accedieran, demostrando de esta forma que son los elegidos, miren la profecía, está aquí escrita en este pergamino, se las leeré: “del otro

