Capítulo 20. Astra

2230 Palabras
Diario personal: Pensamiento del día, —Esto se está convirtiendo en algo sempiterno, y en cierto momento de cada etapa me toca hacer una catarsis de lo acontecido. Y puedo decir que cada vez que lo encuentro se convierte en una serendipia a mi existencia. En esta ocasión estaba observando el arrebol, cuando llegó a mí una epifanía. Nos hemos enfocado a vivir nuestras vidas, pero realmente no hemos utilizado nuestras habilidades para sobresalir en cada vida, tal vez tenemos un propósito que lograr, pero nunca nos lo preguntamos, y hasta que lo logremos, es posible que ciclo que se repite, pueda romperse, pero manteniéndonos juntos— termino de dictar mi diario, que se guarda en una memoria neuronal de siento veintiséis gigas, incluidas de forma artificial en mi cerebro para cierto contenido, el cual le he querido dedicar a mi diario.   Año 2124 Soy Astra, tengo 25 años, he llegado a mi máxima edad, ya no podré envejecer, ya que he sido modificada genéticamente para lograr esta apariencia, pero, mis órganos si lo harán, a menos que busque remplazos, pero eso, solo lo pueden hacer aquellos que logren juntar los créditos suficientes, y obviamente no es mi caso. La modificación ha sido a tal grado, que mis ojos siguen siendo los mismos, mi nariz, mi personalidad en sí, pero mi cabello es rojizo y tengo pecas. Aún no me acostumbro a ver mi imagen. Podría decirse que, para ser una época futurista, sería más fácil encontrar a mi alma gemela, pues lamento informar que no. Soy biomédica, resulta que, al procrearte, pueden realizar modificaciones al feto invitro, y al nacer te hacen un estudio exhaustivo donde pueden determinar tu personalidad y habilidades, ya que pueden hacer una extrapolación de acuerdo al entorno y exponerte de tal manera que tu subconsciente crea y se transforme en lo que ese mentado estudio te destinó a ser, en mi caso: biomédica. Son tantas variantes y al mismo tiempo limitaciones, que podría decirse que hemos sido aniquilados en la libertad de ser y convertirnos en pequeños dioses, que creen que pueden manipular y crear un mundo ideal. Bien nada lejos de una distopía cualquiera. Mi trabajo consta de la manipulación genética, para encontrar enfermedades y erradicarlas o ponerlas según sea el caso, sí como lo oyen, ahora hay padres del mismo sexo que adoptan y modifican los genes de sus hijos, para que puedan adoptar sus enfermedades y sentirse parte de la familia. Y esa es una de las excentricidades bizarras que existen en este tiempo. Aquellos que no tienen los créditos suficientes, y son procreados sin ninguna manipulación genética, son considerados: “the unmodified” (los no modificados). Normalmente trabajan en las sombras, mueven la ciudad sin que sepamos de su existencia, y de vez en cuando, alguno de ellos, consigue créditos y hace ciertas modificaciones, que, en vez de cambiar habilidades, la mayoría opta por apariencia física, misma que se va deteriorando, por lo que se me hace un gasto infructuoso. Pero no soy quien para criticar, me enfoco en mi trabajo y en dilucidar mi situación. Esta sociedad discriminatoria, que aparentemente es feliz con este tipo de segregación, mantiene los ojos cerrados ante la pérdida de las libertades, pero ¿Cómo es que un ser cautivo, nacido de esta forma, puede identificar que no tiene libertad, cuando nunca la ha conocido? La naturaleza tarde o temprano encuentra una salida. Bien, ya no hay valores monetarios, no tal cual, la plata, el oro, y todo material precioso, dejó de tener, valor, bueno, solo sentimental y cultural, tampoco es que todos tengamos acceso a un rubí, o diamante. Ahora todo es manejado por los mentados “créditos”, estos los obtienes desde que naces, ciertas características físicas de súper dotado te dan créditos al nacer, y es colocado un contador a manera de tatuaje en el interior de tu brazo, y por medio de un escáner, puedes acceder a ellos para pagar o para recibir. Vas adquiriendo créditos de acuerdo a ciertas acciones que te hacen ser mejor persona, pueden ser creativos, sociales, morales, deportivos, cognitivos, etcétera. Existe un comité que se encarga de verificar que dichos créditos sean válidos y congruentes. Así hay diversos puntos estratégicos, donde hay agentes de créditos, y ellos deciden si te validan según las pruebas que lleves. Esto también, funciona como un sistema policiaco, ya que, si infringes ciertas leyes, se te cobrarán créditos, y si te quedas sin ellos, eres llevado a la sección de los no modificados a trabajar, hay ocasiones que llegan a deber créditos y nunca pueden pagarlos, hasta que pierden la vida en ello. Trabajo para Genhead-X, la sección especializada a la modificación genética, esta se encuentra en Alba Urbs, una de las tres únicas ciudades del mundo que sobrevivieron al cambio climático, antes de que pudieran revertir el daño, las demás ciudades perecieron, o por inundaciones, o por sequías, o heladas. Ahora el clima es controlado, dentro de las ciudades, a través de un gigantesco domo invisible controlado por satélites. También existe una colonia en la Luna, en donde se encuentra el mando de los satélites y el taller para la reparación de cualquier anomalía. Hay una red mundial, lo que dicen que antes se llamaba internet, ahora es “La Nettatlas”, donde nos comunicamos por medio de nuestros sensores auditivos y con ayuda de lentes especiales podemos enviar y recibir imágenes y videos, así como mensajes escritos. Pero toda la red está controlada por los “Netts”, agentes especiales que se encargan de vigilarla. Así que dedicarme a investigar sobre vidas pasadas, o buscar visualmente a alguien en específico, es imposible con las modificaciones genéticas, es buscar una aguja en un pajar, pues de equivocarme, sería imprudente, pues perdería mis créditos, y estos son para sobrevivir. Pues bien, aquí estamos como cada día, hablándole a mi diario mental, obteniendo la epifanía a la solución de mi situación, y la primera de ellas es, que he decidido cerrar mi fábrica de bebés, es algo normal en esta época, es un tanto una protesta a la falsa libertad y de encontrarme al amor de mi vida, no sufrir por la pérdida de nuestro bebé una vez más. Además del procedimiento, la sección de Genesis, es donde están registrados todos los nacimientos, desde que New Generation, el actual sistema, inició. Por lo que aprovecharé colocar un virus en su sistema, es un buscador, un filtro indetectable que me mandará aviso de todos los posibles seres que cumplan con las características que he puesto, no es algo sencillo, y durará la búsqueda alrededor de un mes, pero podría ser más tiempo, así que es mejor ver el lado positivo de las cosas. La medicina ha avanzado de tal manera, que la invasión es mínima para ciertos casos, excepto para modificaciones extremas como cambio de órganos, o transformaciones en la estructura física, también existen las nano células, pequeños robots que internamente y guiados por un software pueden modificar tejidos o sustituirlos o inyectar ciertas sustancias. Todo lo demás puede hacerse a nivel químico, por vacunas o sustancias tomadas. En mi caso, modificarán químicamente mis óvulos para que no sean fértiles, creando un bloqueo en ellos, en todos ellos.  Todo esto suena magníficamente hermoso, pero en la sociedad segregada, se gesta una sensación de incomodidad, están inconformes por no poder tener acceso a los beneficios de la alta medicina, así que hay un gran trafico blanco, así se llama, ya que el mayor valor en este mundo es la salud y el mayor tiempo que dures viviendo en esta vida, y viéndolo de esa forma, la vida esta sobrevalorada. Cuando entro al edificio de Genesis, inmediatamente me escanea un lector y Lyra, la voz y sistema inteligente del edificio me da la bienvenida con mi nombre, me indica a que sección ir, me muestra un mapa digital y me da el nombre del doctor que me atenderá Kalel de Marc, joven, entusiasta, coqueto y arrasador con todas las mujeres, ya que los rumores han llegado hasta mi sección de biomedicina.   —Hermosa mujer, dichosos los ojos que pueden posarse en la majestuosidad de tu feminidad y probar los néctares que de ella emanan— su saludo habitual, que, en vez de alegrarme el día, solo me avergüenza que todos lo que alcanzan a escucharlo voltean a verme. —Doctor, en este momento soy su paciente, por lo que le pido que nuestro trato sea lo más profesional posible, y no solo en este momento, sino también, como colaborador del mismo departamento en donde trabajamos— le contesto sin un ápice de entusiasmo. —Astra, sé que no soy indiferente a ti, no sé por qué te niegas y sucumbes a los placeres que puedo dar— insiste, tratando de acercarse a mí, al cerrar la puerta de su consultorio. —Para ti, soy la Señorita Wang, así como eres para ´mí, el Doctor De Marc— insisto en la formalidad. —Bien Señorita Wang, deja verificar tu expediente— en este momento, él sale de consultorio, dejando libre el acceso a la conexión de la base de datos, con un movimiento, tapo con mi cuerpo el ángulo de la cámara, y como si estuviera acomodando algo en mi zapato, coloco el pendrive, con el virus y corro el programa con mi comunicador, que es un cristal plano. Muchos lo tienes flexible para adherirlo a su brazo y usarlo como pantalla, eso a mí no me agrada, esa es la nueva actualización, yo prefiero tenerlo externo y de vez en cuando no depender de la tecnología para disfrutar de mi yo interior. —No puedo decir que eres la primera mujer que me lo pide, pero si la primera en ser heterosexual, virgen, soltera y sin hijos que lo hace ¿Todo bien en el paraíso? — dice con una sonrisa lobuna. —Si piensas que debe de haber un problema conmigo, pues no creo que lo haya, simplemente es un deseo, y estas obligado a realizar el procedimiento que el paciente solicite—Se me queda viendo ante mi perorata. —En realidad, si estoy obligado, ya que me exige el código, que, en este caso, deba guardar al menos un par de tus óvulos; aunque no lo creas, estamos en una crisis, el índice de fertilidad a disminuido, debido ha tanta modificación genética, pocos son aquellos que tienen mínimas o que su gen es ochenta por ciento puro—me comenta con seriedad y me quedo atónita ¿Se van a quedar con mis óvulos en contra de mi voluntad? —¿Es en serio?, tengo que objetar a dicha actividad, es mi cuerpo y parte de mí— le espeto enojada. —Si no estás de acuerdo, no hagas el procedimiento y sigue las normas de control de natalidad— me contesta dejando mi tableta con mi información sobre el escritorio.  —De todas maneras, aún no podemos decir que mis óvulos sean efectivos, aunque estoy en mi etapa más fértil no soy activa sexualmente, no tengo pareja, así que, esto es limitar mi libertad de decidir por mi cuenta— las palabras se me salen de la boca, sin medir las consecuencias, si bien no tiene nada de malo expresarse, si puede llegar a afecta en referencia a mi trabajo, pues estoy yendo en contra de la política gubernamental establecida por New Generation. Me quedo en silencio, pues ya no puedo modificar lo que dije y no tengo cerebro para generar una frase que cambie la intensión de lo que digo, estoy verdaderamente ofendida que quiera manipular de esa manera el gobierno. ¿Hasta dónde se va a inmiscuir?   —Astra, yo supongo que es la frustración de no encontrar aún una pareja, te sientes arrinconada, lo entiendo, sé que a partir de aquí, viene el declive de tu cuerpo, y ponerse a pensar en eso, te lleva a una catarsis y cometer cosas impensables— me dice como tratando de adivinar mi situación, o tratando de ayudarme. Lo único que me queda es asentir, y dar por hecho que esa es la realidad de mi situación emocional, que dista mucho de la verdad. —Perfecto, entonces, omitimos todo lo anterior, y me limito solo a hacerte un chequeo general, y tal vez ¿invitarte a salir? — me dice con toda naturalidad, iniciando a pasar su escáner por mi cuerpo, y solicitar algunos análisis de laboratorio, a los cuales accedo. —Kalel, no insistas, hay muchas razones por las que no quiero— ya me hablando, el simple hecho de salvar mi pellejo o al menos disimular mi real intención, es posible que haya tocado ciertas fibras. Tengo que pasar el tiempo, en lo que mi gusano, encuentra una coincidencia, no pasa nadas, si salgo con él o al menos eso pienso yo. —En este momento tengo más citas, pero que te parece si terminando mi turno, te llevo a un café para que me cuentes todas tus razones y yo te las refute— se ríe victorioso, por mi cambio de postura. —Está bien, solo porque sé que no desistirás, pero sé que después de esto, no volverás a intentar nada conmigo— le digo sonriendo, chocando nuestros aparatos de comunicación para que automáticamente, estemos conectados y pueda mandarme mensaje o llamada.  
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