Sophie se lo sacó de encima y sintió en sus venas correr fuego... sintió que iba a gritar, desmayarse, todo junto...
Literalmente había matado al viejo... su padre la iba a asesinar... solo esperaba que no eligiera un método doloroso... quizá se la entregaba a Tom para que la violara primero.
El miedo hizo que su sangre se helara y no supo cuánto tiempo pasó con el viejo ahí muerto y tieso... encima aún tenía sus ojos abiertos...
Cuando finalmente reaccionó era de madrugada ya... Se colocó una camiseta, un pantalón de franela y se encomendó a Dios.
Por suerte su padre respondió con rapidez cuando golpeó la puerta y pudo entrever que estaba con una mujer que vio en la fiesta.
—¿Qué carajos quieres y qué haces aquí que no estás complaciendo a tu marido como te dije maldita inservible? — espetó su padre a medio vestir, claramente molesto porque lo había interrumpido.
—Se...mu...mu...murió... — susurró ella.
—¿Qué qué? HABLA MÁS FUERTE CON UN DEMONIO... — respondió su padre con enfado.
— QUE ESTÁ MUERTO — le gritó ella en un claro ataque de histeria.
— MIERDA, ¿QUÉ HICISTE? — gruñó Francis tomándola fuerte de un brazo —.¿LO MATASTE? ¿ERES IDIOTA O QUÉ? VES CUANDO TE DIGO QUE NO SIRVES PARA NADA, NIÑA IDIOTA, MALDICIÓN — exclamó con enfado y se agarró del cabello.
La mujer rubia semidesnuda se acercó y lo abrazó por detrás.
—AHORA NO AMALIA — le dijo enojado.
—Creo que puedo llegar a ayudarte con esto... — susurró la mujer con una sonrisa perversa.
Sí, amante de su padre tenía que ser definitivamente, pensó Sophie temblando aún.
— SI TIENES ALGO PARA DECIR DILO, NO TE HAGAS LA MISTERIOSA QUE SABES QUE NO ME GUSTA — le reclamó su padre.
— Van a pasar unos días hasta que la gente que rodeaba al viejo se dé cuenta de que se murió, mientras puedes contestar sus mensajes por él... nadie se sorprenderá si quiere pasar más tiempo encerrado con su hermosa y joven novia... eso te dará tiempo para encontrar un hombre parecido para que le haga un hijo y herede toda su fortuna, ¿no era ese el acuerdo? — murmuró la rubia.
Su padre miró a la nada pensativo por un rato.
—¿Y el ADN? — preguntó su padre rascando su barbilla y la rubia soltó una carcajada.
— Ay por favor querido, eso se compra... solo basta con que tu niña de a luz un hijo del viejo, al menos que se le parezca un poco porque si no va a ser más difícil y la gente hablara. Y no queremos que suceda eso... — susurró ella.
— No aparte no confío en el abogado del viejo, es como si todo el tiempo estuviera buscando la forma de cagarme... pero tu plan querida... es bueno... — caviló su padre ante el HORROR de Sophie —. Ahora solo necesitamos encontrar lo antes posible un hombre que se parezca al viejo, ¿pero ¿dónde?