Kyle se sentía afiebrado... pensó que nunca debió bajarse del auto, ahora estaba empapado, sin nada en kilómetros a la redonda, y muy lejos del auto. MIERDA.
Estornudó, e insultó sin poder evitarlo. ¿Qué más podía pasarle? ¿Encontrarse con un asesino serial acaso?
A veces Kyle no sabía porque demonios pensaba esas cosas, pues seguido a eso un auto apareció en el camino y se paró a su lado.
—¿Necesitas ayuda? — le dijo un hombre atractivo, de estilo militar y brillantes ojos verdes.
Kyle se acercó a él.
Ya no llovía tanto, solo una leve llovizna estaba cayendo.
Y era entrada la madrugada. No sabía cuánto tiempo había caminado... pero realmente deseó nunca haber ido para ese lado.
— Honestamente sí... se me quedó el auto, y el maldito teléfono no me agarra la señal, necesito un aventón... — admitió.
El hombre prendió la luz de su vehículo para observarlo bien, y un brillo inquietante pasó por sus ojos, pero Kyle pensó que miraba demasiados documentales sobre asesinos seriales y estaba imaginando cosas.
— Si quieres te puedo llevar... te juro que no soy Jeffrey Dahmer … de hecho fui marine... — le aclaró con una sonrisa como si leyera su pensamiento.
Finalmente, convencido Kyle se trepó al auto.
— Y ¿qué hacías por aquí? — le preguntó el rubio con una sonrisa amigable.
—Iba a ... no importa... creo que ya no tiene sentido... — murmuró Kyle haciendo un gesto con la mano.
— Y como es tu familia ¿esposa, hijos?
—Mira yo no sé si te di alguna mala impresión, pero no busco romance ni nada, me gustan las mujeres... o sea, no tengo nada contra los gays... — se apresuró a aclarar Kyle.
Y el hombre echó a reír a carcajadas hasta llorar.
— Jajjajajja... ¿tu creíste que yo acaso te estaba levantando? Jajajajaja... no, no viejo, no te preguntaba por eso, créeme, me gustan las mujeres... — respondió Tom con rapidez pues era verdad incluso era un poco homofóbico si tenía que ser honesto, aunque no era momento para eso. Solo necesitaba saber si alguien extrañaría a ese tipejo.
— Uff... que alivio... no, no tengo esposa ni nada, corté hace un par de años con mi novia y desde entonces relaciones ocasionales... tú me entiendes...
—Si claro, sé lo que es estar por tu cuenta... mis padres murieron aparte hace unos años en un accidente de auto...
—Oh, cuanto lo siento... a mí, mi madre me crió sola prácticamente... mi padre se fue y nunca lo conocí, y no tenemos familia excepto un primo de ella... pero mi mamá murió hace unos años, de cáncer... — susurró con pesar pues aún la extrañaba.
—Bueno viejo, supongo que hoy es tu día de suerte, pues eres un bastardo afortunado... — murmuró Tom y clavó una jeringa en la pierna del extraño repentinamente.
—¿Qué...carajos? — exclamó Kyle mareado.
— Créeme cuando te digo, esto es algo bueno viejo... de hecho te envidio y no sabes cuánto...
Fue lo último que escuchó Kyle antes de perder el conocimiento por completo.