'Por Dios esa maldita hada le había dado una de las mejores mamadas de su vida'. Esto está mal, muy muy mal... se dijo Kyle a sí mismo. — Esto... está mal hada... ehh digo Sophie... — siseó él cuando pasaron sus temblores. Abrió los ojos y la chica continuaba lamiéndolo, como paladeando su sabor en su boca y la imagen lo calentó demasiado. — ¿Que harán cuando hayan logrado su cometido, siquiera lo has pensado? — murmuró el hombre. Y ella se alejó un poco de él. — Yo... no lo sé — admitió sonrojándose. — No podrán salirse con la suya, la gente me buscará... terminarán presos, tú, tu padre... y ese rubio que me subió en la carretera — espetó molesto. — Estar preso no es bueno... — murmuró ella —. Pero hay cosas peores... — concluyó con una voz casi inaludible y él rio con sarcasmo.

