Pasaron varios minutos en un incómodo silencio y ella se sintió más que aliviada al ver salir su equipaje por la cinta. Ambos fueron a cogerlo al mismo tiempo y sus manos se tocaron brevemente sobre el asa. Como si se hubiese quemado ella se aparto y al levantar la vista se encontré con su mirada. Se le cayó el alma a los pies al ver en sus ojos el ansia que tan bien conocía. Ambos murmuraron unas disculpas y ella aparté la mirada, pero no antes de ver la sonrisita que aparecía en su cara. Afortunadamente ya era el momento de ir a recoger el auto de alquiler y ambos se dirigieron hacia el estacionamiento. Pareció satisfecho cuando se acercaron al auto, un Mercedes Benz SLS AMG. Le encantaba conducir, bueno en realidad le gustaba los autos rápidos, y ella como lo conocía tan bien siempre

