CHELSEA. —Supongo que es mi turno. Mueve su cabeza de arriba, abajo. Aclaro mi garganta y respiro profundo. —Cada uno tiene un punto de vista sobre la vida, con esa conversación inicio mi amistad con él. Ambos éramos adolescentes con pensamientos de jóvenes, en ese tipo era un poco retraída, pero él me ayudó a encajar en la escuela, no le importaba escuchar las opiniones de los demás porque me decía que al estar conmigo se sentía a gusto y eso era lo único que le interesaba. Los recuerdos se hacen presentes en mi mente arrasando con cada indicio de querer ser borrados. Permanecer mucho tiempo en el olvido hizo que la intensidad fuera mucho mas fuerte que en el pasado. Cada sentimiento es mas fuerte y doloroso, son estacas directas a mi corazón. Recordar no es bueno, no para mí.

