CHELSEA. —Mi historia de amor. Me encuentro con su sonrisa burlona en sus labios. Logró entender su reacción al escuchar mis palabras, aunque no me importa si se escuchó cursi. —Suena como la típica frase cliché —bromea, curvo una ligera sonrisa. Mueve su cabeza y cambia la expresión en su rostro. —. Lo siento, no fue nada agradable burlarme de tus palabras. Sacudo mi mano. —No te disculpes. —El amor no es fundamental en mi vida. Para mí solo es una absurda costumbre de nosotros los humanos para sentirnos amados—abro mi boca sorprendida, ladea su sonrisa. —. En alguna etapa de nuestras vidas todos hemos sufrido de desamor. Algunos lo tomaron como un aprendizaje y continuaron con sus vidas; otros tocaron fondo y no tuvieron la oportunidad de emerger. —En conclusión, también su

