MASHA DOS MESES DESPUES Paso las manos por mi cabello, inhalando hondo, tratando inútilmente de calmar los latidos desbocados de mi corazón. Mi reflejo en el espejo de nuestra habitación me devuelve una imagen pálida, con ojeras que delatan noches inquietas. Han pasado dos meses desde que fui rescatada de las garras de mi abuelo. Dos meses de libertad, de amor incondicional, de dormir envuelta en los brazos del hombre con el que me casé. Eros cumplió su promesa. Después de matar al Lord y de que Eros me volviera a proponer matrimonio nos casamos una semana después. Esta vez por la iglesia y como se debe. En compañía de todos nuestros seres queridos. Como tendría que haber sido la primera vez. Yo consciente de sus votos matrimoniales y él de los míos. He estado en terapia con la ma

