Capítulo 133 Pagar la humillación con una bofetada No te imaginas cómo me arrepentí en ese momento de volverme la esposa del hombre más rico del país… aunque el nunca mencionó de nuevo a esa mujer después de nuestro compromiso, siempre supe que fue mi culpa separarlo de ella… su verdadero amor. Lamento haber soltado tu mano, no sabía que nos estaban persiguiendo ni que en lugar de caminar hacia el lugar donde tu papá estaba hablando con esa mujer, habías corrido detrás de mi… ese día perdí mi teléfono y como estaba sin dinero vagué por las calles durante tres días y tres noches enteras… Prefería morir antes de regresar a la familia Montañez o a la casa de mi padre, pues él después del escándalo de esa mujer me había advertido que, si se me ocurría regresar, solo podía llamar a mi espo

