Capítulo 134 El joven príncipe arrogante, distante y engreído, parece un pretendiente cuarentón pegajoso. ¿Cómo podría no saber el apuesto joven príncipe lo que pensaba la pequeña diseñadora que lo vuelve loco? Tendría que ser muy tonto para no ver a través de los pensamientos que nacían en esa cabecita, suspiró sintiéndose arrepentido de nuevo por ser tan impulsivo y estúpido, a su vez quería sacudir fuertemente a la mujercita vestida de hombre para intentar cambiar su forma de pensar de él… Sin embargo, es muy consciente de que fue únicamente su culpa arruinar su reputación frente a la mujer que lo trae loco desde que le robó la primera mirada, sin tener otra opción, se tragó todas sus excusas baratas, tonterías y agravios mostrándole una hermosa sonrisa amistosa. Se aclaró la garga

