Después de varios días de haberme enterado lo de Bruno, parece que mi mundo perdió sentido. Me siento vacía, dolida y con el corazón roto. No sé cómo seguir. No sé qué hacer. Pensé miles de posibilidades. La primera llamarlo y reclamarle, pero para qué, si ya me olvidó. La segunda idea fue pedirle ayuda al doc y aparecerme cual fantasma para torturarlo, pero desistí porque no puedo moverme mucho y no sería muy buena idea. Es una locura. Y la última fue resignarme y tratar de seguir adelante. Sí. Esa es mi mejor opción. Hoy voy a tratar de comunicarme con mi familia para que me vengan a buscar. La puerta de la habitación se abre y aparece el doc. Se lo ve contento -Buen día linda. Tengo una excelente noticia. Ya tenés el alta médico. Eso sí, las muletas y el yeso de la pierna se quedan un

